
DON QUIJOTE AGENTE DE VIAJES (II)
Don Quijote de la Mancha, tras gozar de un breve periodo de reflexión y descanso, estaba presto para reanudar la actividad normal y diaria, haciendo honor a su condición de miembro de la Real Orden de Agentes de Viaje.
En esos días de espera, aprovechaba para velar "armas" y reflexionar sobre la nueva ocupación que le había tocado en suerte. En ello estaba, cuando a su mente acudieron aquellos párrafos, que tiempo atrás y en "NOSOTROS", atrajeron su atención y que decían así: "............se ha dado en un sector de especiales características, voluble donde los haya, en el que los obstáculos aparecen con pasmosa regularidad. Un sector tornadizo y sensible al extremo, siempre expuesto a coyunturas socio-económicas y aún más a incertidumbres o perturbaciones políticas. ¡Que nunca faltan!
"Pero muchos de estos, llamémosle desajustes, se originan -para mayor escarnio-, desde el interior, provocadas si no es que alentadas, por agentes, miembros, actores y profesionales de este sector e industria, a los que justo sería hacer oportuna y concreta referencia"
Quedóse meditabundo, mientras por su mente desfilaban imágenes, cifras, comentarios y aseveraciones pasadas. Mientras los datos y cifras se movían, cambiantes, en un baile continuo, mientras el desánimo le invadía sin poder evitarlo.
Repentinamente y dejando de lado la apatía, movió la cabeza mientras pensaba "debo hacer varias llamadas", a la par que marcaba un número de teléfono. Al otro lado, como única respuesta, un pitido intermitente, continuado y machacón. Entre desconcertado y extrañado, nuevamente repitió la acción, así una y otra vez, persistente, sin que la respuesta fuera diferente.
Se obstinaba en la negación, no queriendo ni ver ni admitir lo que su entendimiento intentaba alumbrarle. Era más que evidente que las líneas aéreas, simplemente habían descolgado los receptores y desactivado los "Call Center" , abrumados, sobrepasados por la situación.
En las "webs", un aviso intermitente y machacón advertía que la atención prioritaria era para clientes con vuelos en las próximas 72 horas. No insistan, no se obcequen, parecían insinuar. También, desde las grandes centrales de reservas hoteleras informaban que debido al Covid 19, entraba una gran cantidad de llamadas, con tiempos de espera largos.
No lograba asimilar la situación, preguntándose una y otra vez ¿Pero qué dislate es este, qué plaga ha caído sobre el mundo? ¿Es acaso la nueva peste del tercer milenio? ¿O es resultado del exceso de confianza, la soberbia, egoísmo, imprudencia o de la dejadez?
Este actual "Jinete del Apocalipsis", moderna calamidad, ha creado una nueva "Vía Dolorosa", en la que miles de víctimas van quedando van quedando a los lados del camino. Las consecuencias de esta peste y sus cifras frías, hoy mismo son inmensurables, porque conforme se examinan los números y se observa la evolución de los países más afectados, parece que lo peor está por llegar.
Por todo, quizás sea oportuno que D. Quijote, Agente de Viajes, serene el ánimo y mantenga la calma, para en momentos posteriores, emitir las debidas valoraciones y juicios de opinión, de la situación a la que se ha empujado al turismo y a las agencias de viaje.